Saturday, February 26, 2011

Los temores se confirman

Hace algún tiempo ya escribí una entrada sobre mi y mi regreso, si se le puede llamar así, a Bélgica. En ella redacté que era muy probable que en contra de mis deseos acabaría echando de menos este sitio. Pues si, parece que aunque todavía quede mucho tiempo ya estoy encontrando cosas que voy echar de menos.
La culpa es mía. Decidí aprovechar un poco mejor el tiempo que me queda saliendo con personas con las que salí en algunas ocasiones. He de reconocer que no me encuentro del todo cómodo en algunos aspectos pero a grandes rasgos me va mejor de lo esperado. He vuelto a jugar al billar, ''deporte'' que me gusta mucho y he mejorado un poco al futbolín.

También me he enterado de algunas cosas de las que hubiera deseado enterarme bastante antes. Si alguien tiene algo que contarme, que lo haga lo antes posible.

Sunday, February 13, 2011

Aviso, cambio de idioma

A partir de julio este blog cambiará su idioma, pasará del castellano al neerlandés. A lo mejor se hará un breve resumen en castellano o para no olvidar la escritura pero será menos frecuente.
Esta entrada es en realidad un mensaje para mi mismo, y a lo mejor dos personas más.

Egocentrismo y vida pública

Durante la clase de historia salió el tema de la ley antitabaco. Más tarde alguien mencionó que en una ciudad de los Estados Unidos (de América) se quiere prohibir que se llame por teléfono cuando se va a cruzar. Mucha gente estaba en contra y protestaba, también se quejaban de que la explicación del estado fuera que se producían muchos accidentes por culpa de eso. Esta explicación me parece más que razonable.
Ahora entra el egocentrismo.
Una mayoría estaba en contra y decía que no era justo que prohibieran algo así. Yo algo cabreado con tanto egocentrismo tuve que decir lo que opinaba (lo cual no hago mucho). Pregunté quién se acordaba del conductor detrás del volante. Sinceramente creo que él lo pasará peor que el atropellado. Las razones:
- Has atropellado a alguien, incluso puedes haberla matado, eso puede causar daños psicológicos.
- Te has metido en un lío que no veas. Antes cómo demostrabas que el otro era culpable. Si aparece un móvil en el suelo se acabaron los problemas, bueno tampoco será tan fácil pero más fácil debería ser.
- Si es un niño, peor aún, tanto en lo fiscal como lo personal y psicológico.
- Si intentas evitar el atropello puedes empeorar las cosas e incluso matarte a ti mismo.
Éstas son algunas razones, por suerte a esta última alguién añadió que no lo intentaría evitar.
No sé por qué somos tan egocéntricos, tan dificil es pensar cómo tus actos afectarán a los demás.


Respecto a lo de la vida pública.
Es un tema que salió hace algunos meses. Tiene que ver con las cámaras que se querían poner en algunas ciudades para controlar el tráfico, robos, etc...
Había gente que se quejaba diciendo que invadía la privacidad. A lo que yo respondo: Dónde está la privacidad en la calle, qué intimidad hay?
Si estás en la calle no haces cosas que no quieres que vean los demás y si las haces qué diferencia hay ente que las vean los 50 transeuntes y que la vean 55, los transeuntes, el que está vigilando las grabaciones de la cámara y los cuatro compañeros (porque no habían más) a los que ha llamado.

Luego son ellos los primeros en decir el ''que más dará lo que opinen los demás''.




Qué inocentes son los jóvenes! ¬¬ ya claro....

Hace falta que explique de lo que va a tratar la entrada?
Y os pregunto ahora, ¿Qué ha pasado con la juventud? ¿Cómo es posible que se haya convertido en una pesadilla cuando antes respresentaba esperanza?
Quién no recuerda el ''la juventud es el mañana''. Por suerte podemos recurrir al ''mañana nunca llegará''. Ojala fuera así. Para mi desgracia mañana ya ha llegado y ayer no volverá.
Por qué ha perdido la batalla el romanticismo contra la lujuria y la promiscuidad?
Hemos llegado a un punto en el que ni siquiera importa la belleza externa.
Es este el futuro que nos espera? Y es curioso que mientras algunos no parecen tener intención de tener hijos ni formar parejas estables otros tienen hijos a la temprana edad de 12. Es ahí donde desaparece la posibilidad de una extinción de esta generación.
Ya veremos donde acabamos, pero hay varias cosas que me preocupan entre las que destacan:
1. No quiero que mi hijo, hija, hijos o hijas vivan en un mundo como el que se avecina.
2. Temo que acaben formando parte del mismo.